“El honor consiste en hacer hermoso aquello que uno está obligado a realizar.”

Alfred Victor de Vigny

Recuerdo que desde muy pequeño me vi fascinado por temas que tenian que ver con los grandes guerreros y no es que me gustara la guerra, nada de eso, sin embargo mi fascinación iba con temas un poco más profundos (quiero creer) y es que me llamaba la atención el hecho de que un guerrero en la antigüedad requeria de un gran codigo etico y moral pero sobre todo un disciplina inquebrantable.

He tenido la fortuna de practicar deporte la mayor parte de mi vida (admito que hoy en día me resulta complicado) y gracias a ello he podido forjar en mi una serie de valores que sustentan mi vida y mi actuar, además del hecho de adentrarme en temas como el budismo y la meditación son cosas que me han servido para forjar esas bases tan importantes en mi vida.

¿Por qué te hablo hoy de esto? Muy simple, creo que una de las bases para poder lograr lo que sea en la vida y trascender de manera positiva es a través de un codigo de conducta bien definido. Una serie de valores eticos con los que te identifiques y puedas apegarte a ellos en la conducción de tu propia vida, pero ojo, hay una pequeña trampa en esto. Vivimos en una epoca de aparente paz, si bien ya no vivimos en tiempos de la espada, eso no significa que no podamos o debamos mantener un codigo de conducta.

Se dice que durante el medio evo y ante la decadente sociedad falta de etica surge entre los soldados, también conocidos como caballeros, un codigo de etica que determinara la disciplina y vida de los mismos, enalteciendo entonces virtudes como la lealtad, el compromiso la disciplina, el patriotismo, entre otros, dando así surgimiento a la llamada “Caballerosidad”, que más allá del hecho de abrirle la puerta a una dama, representa la conjunción de todos estos valores y virtudes que hacen de las interacciones humanas algo mejor.

Recuerdo haberme sentido sumamente sorprendido al enterarme de que los samurais, dentro de su entrenamiento debían poder desarrollar no solo su fortaleza fisica, también dominar artes, escritura, poesia, trabajar la contemplación, caligrafia, todo esto sumado al riguroso entrenamiento fisico y sostenido por un codigo etico de 7 principios tales como: Honor, respeto, integridad, valor, honestidad, lealtad y compasión. Llegué a identificarme tanto con estos valores que decidí tatuarme la palabra ‘bushido’ que justamente representa este codigo etico y moral.

Hoy, quiero aprovechar este espacio para invitarte a ti, a que empieces a definir tu codigo moral, empieza por preguntarte ¿Cuáles son lo valores que más me definen? ¿Aquellos valores sin los que mi vida no funcionaria? Y has una lista, anota todo lo que venga a tu mente, pero si quiero hacer un pequeño parentesis aquí y es que te preguntes y cuestiones, primero, ¿Qué tanto aplicas estos valores contigo mismo o misma? Recuerda siempre que para poder exigir y demandar a otros que nos traten con respeto, amor, compasion o seaa cual sea el valor que elijas, primero debemos ser nosotros ejemplo de ello y sobre todo, aplicar esos valores a nosotros mismos, entonces, ¿Quieres respeto? Respetate a ti mismo/a, respeta tu cuerpo, respeta tu espacio, respeta tus propios limites. ¿Quieres amor? Amate a ti, has cosas que te hagan sertite amado o amada, tratate con amor, ¿Quieres honestidad? Comienza contigo mismo/a.

Como dice Rafael Echeverria, estamos viviendo una gran crisis en estos tiempos, pero no es una crisis economica, si no una crisis en el ambito de los valores, por ello, quiero invitarte hoy a que comiences a definir cuales son esos valores con los que te identificas, cuales son esos principios, esas virtudes que te gustaria desarrollar y por las cuales te gustaría ser recordado, definelas, aplicalas en tu vida y luego con los demás.

«No es lo que ha sucedido lo que molesta a un hombre, dado que lo mismo puede no molestar a otro. Es su juicio sobre lo sucedido”

Rafael Echeverria

Existe un dicho en el coaching ontológico en el cual yo personalmente creo firmemente pues resulta, desde mi peculiar punto de vista, una apabullante verdad y un balde de humildad para quien, como yo, creía saberlo todo. La frase dice algo así… “No vemos el mundo como es, vemos el mundo como lo interpretamos”.

¿Por qué me refiero a dicha frase como un balde de humildad? Pues resulta que lo que nos está diciendo, o al menos lo que yo he podido interpretar, es que como seres humanos somos incapaces de ver la realidad tal cual, lo único que somos capaces de percibir es como interpretamos esta realidad y eso resulta en un duro golpe al ego pues entonces, sino soy capaz de ver la realidad como es… eso significa que no soy poseedor de ninguna verdad…

Cuando comprendí esto, mi vida se llenó de una inmensa paz, pues me di cuenta que no soy poseedor de la razón, aprendí que cada ser humano ve un mundo de manera distinta y cada uno de esos mundos puede ser fascinante, por otro lado mi vida se llenó de una inmensa curiosidad y ganas de ver esa realidad desde distintas perspectivas y fue entonces cuando decidí dedicarme de lleno al coaching ontológico.

Resulta que los seres humanos estamos totalmente limitados a lo que nuestros sentidos son capaces de percibir y está más que comprobado que nuestros sentidos no son lo suficientemente capaces de experimentar la realidad del universo. Nuestros ojos ven un limitado espectro de luz, nuestros oídos perciben una limitada gama de frecuencias, nuestro tacto se limita a nuestra piel, etc.

Por ello, nos resulta casi imposible, hablando en términos biologicos, ser capaces de percibir el universo tal cual es, sin embargo, nos gusta creer que aquello que estamos experimentando es una verdad absoluta, que la información que manejamos es como el santo grial y que no hay otra verdad más que la mia.

Resulta que, dado que nuestras percepciones de la realidad son limitadas nos guiamos de otras herramientas para entonces poder definir que es aquello que mis sentidos están captando, una de esas herramientas son los juicios.

Toda información que recibimos a través de los sentidos, pasa por nuestra consciencia y la interpretamos de cierta manera, nuestras interpretaciones están formadas de todas nuestras experiencias pasadas, enseñanzas, lo que nuestra familia, sociedad, cultura, escuela, religión, etc. Nos enseñan. Gracias a estas interpretaciones entonces creamos los juicios y es entonces que etiquetamos y enjuiciamos a todo lo que nos pasa en la vida.

Es importante comprender que un juicio no es la realidad, un juicio está basado únicamente en nuestras propias percepciones personales y lo que es cierto para mí no lo es para los demás. Ahí radica la importancia de comprender esto ¿Cuántas veces has discutido por un juicio? ¿Cuántas veces se ha malinterpretado la información y ha acabado en una discusión? ¿Cuántas veces te has limitado de vivir una experiencia o conocer a una persona por los juicios personales?

Uno de los principales problemas de los juicios es que estos están basados únicamente en nuestras percepciones personales y dejarnos guiar por ellos nos impide en gran medida el generar empatía con alguien más pues limitamos nuestra realidad únicamente a lo que yo percibo, sin dejar paso a la posibilidad de que el mundo de esa persona sea distinto y que la realidad que está viviendo esa persona es distinta a la mia.

Por ello en muchas ocasiones vemos a gente que para nosotros pareciera que se está ahogando en un vaso con agua, sin saber que los juicios y percepciones de esta persona están limitados a su experiencia y lo que para nosotros es un vaso de agua para aquella persona resulta un océano.

De la misma manera podemos ver temas como celos, envidia, tristeza, todos, al final del día son cuestiones de percepción, de interpretaciones, cuando hay alguna de estas emociones negativas, hay algo dentro de mis percepciones que debe cambiar. No es el mundo el que debe cambiar, es mi manera de verlo.

Hay algo que yo mismo he aprendido a aplicar en mi vida y ha sido a través de herramientas como Points of You que he podido aplicar esto y es que justamente me han enseñado a cuestionar mis propios juicios y creencias, a través de esa incomodidad ¿Cómo es eso? Muy sencillo, cada vez que surge una incomodidad, llamesmole emoción negativa, enojo, celos, tristeza, etc. Esta es resultado de una interpretación herronea que choca con la realidad, por tanto, una interpretación erronea, entonces busco cuestionar dicha interpretación.

Muchas veces el dolor o molestia que llega es causada por una interpretación que esta en contra de una realidad, es por ello que a veces un baño de realidad es necesario, en Points of You decimos que cuando hay resistencia sobre algun tema (tarjeta) es nuestro inconciente invitandonos a cuestionar la creencia que tenemos sobre ese tema (tarjeta).

Por ello te pregunto ¿Cómo estas percibiendo al mundo? ¿Cómo estas juzgando la realidad, las personas, las situaciones? ¿Estos juicios te están ayudando o perjudicando?

Cada vez que describimos al mundo, una persona, una situación, estamos emitiendo juicios y estos juicios lejos de definir al mundo, persona o situación, nos definen a nosotros mismos.

Los juicios, desde cierto punto de vista, son una ventana al mundo interno, por ello, dime tus juicios y te diré quién eres.

Es importante comprender que los juicios no son la realidad y que mis juicios me pueden abrir un mundo de posibilidades o cerrarme a las experiencias, por ello tener la humildad de reconocer que existe mucho más allá de mis propias percepciones del mundo es abrirme a la posibilidad de vivir experiencias maravillosas.

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