“Mientras el río corra, los montes hagan sombra y en el cielo haya estrellas, debe durar la memoria del beneficio recibido en la mente del hombre agradecido”

Virgilio

En un mundo lleno de “injusticias” nos gusta mirar todo aquello que está mal, que nos ha hecho daño y por consiguiente solo somos capaces de ver aquellas ofensas que hemos recibido, las veces que nos han dañado o herido.

¿Alguna vez has reflexionado que todo lo “malo” que te sucedió en la vida ha ayudado a formar lo que hoy eres? O si nos ponemos aun mas filosoficos, ¿te has puesto a pensar que incluso eso que catalogas como malo tu lo generaste o atragiste? Entonces, ¿Para qué sentir resentimiento hacia aquellos que nos lastimaron en algún momento? ¿Para qué sentirnos mal cuando alguien nos ofende?

Somos la suma de todas las experiencias, momentos, enseñanzas, personas, situaciones que hemos vivido hasta el día de hoy, nos hemos formado a través de cada vivencia, hoy somos lo que somos gracias a todo eso entonces ¿Por qué no agradecer todo lo que nos acontece?

La gratitud es una virtud que hoy en día poco se desarrolla, preferimos quejarnos del gobierno, del vecino, del envidioso, del “malo” en lugar de ver y asumir nuestra responsabilidad, en lugar de agradecer por las enseñanzas que cada uno de los seres de esta existencia nos trae.

La gratitud es el primer paso para poder generar cambios importantes en nuestra vida, la gratitud es el primer escalón que debemos subir para poder vivir la vida que deseamos.

La gratitud sienta los cimientos para todo aquello que queremos construir, pues no es posible dejar atrás el pasado sin antes saber sanarlo a través del poder de la gratitud. “Todo lo que resistes, persiste” entonces ¿Para qué pelear con aquello que nos duele? Mejor dejar ir, fluir, agradecer y que sane.

Cuando aprendemos a dar gracias, estamos abriéndonos a un mundo infinito de posibilidades distintas, agradecer es como saber decir “Estoy listo para las bendiciones que vienen a mi vida” pues sin saber agradecer lo que nos ha hecho “sufrir” ¿cómo vamos a valorar aquello que nos hace feliz?

La gratitud tiene el poder de liberarnos del victimismo, dejando de ver al agresor como tal, dejando de hacernos sentir ofendidos y situándonos en la responsabilidad para tomar acciones que cambien mi vida.

Empieza agradeciendo por todo lo bueno, las bendiciones que tienes en tu vida, por la vida misma, la familia, el amor, la comida, el aire, por todo lo bello que ves día con día y pronto te darás cuenta que tu visión empieza a cambiar.

Luego agradece por aquello no tan dulce, por las ofensas, los maltratos, los disgustos, las tristezas, agradece los desafíos, las contradicciones, agradécete a ti mismo/a por tener el valor y la fuerza para enfrentar las dificultades de la vida día a día, agradece porque estas experiencias formaron tu carácter, probaron tu valía y te demostraron que a pesar de todo, sigues aquí y has salido adelante y seguirás avanzando.

Agradece hoy por tus amigos que te acompañan, te divierten, te confrontan, agradece por tus enemigos que te reflejan lo que no te gusta de ti, que te enseñan a ver eso más oscuro que no quieres reconocer, agradece por el amor que lo llena todo, agradece por el dolor que hace que te muevas.

Porque cuando dejamos de reclamar y empezamos a agradecer podemos entonces y solo entonces, asumir total responsabilidad de nuestras vidas, sin culpables ni víctimas y entonces somos capaces de generar cambios poderosos que marcaran el paso hacía una vida plena

Por eso y por todo… ¡Gracias, gracias, gracias! ¡Tengo tanto que agradecer y absolutamente nada que reclamar!

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